El aroma a pan recién horneado llenó la explanada del Palacio de Gobierno en Tlaxcala, donde panaderos de San Juan Totolac y San Juan Huactzinco lograron lo que parecía imposible: unir 2,581 piezas de pan de fiesta para escribir con orgullo el nombre de su estado. El logro fue certificado por Guinness World Records, marcando un nuevo capítulo en la historia de esta tradición culinaria que, más allá del tamaño, celebra la unión y la creatividad del pueblo tlaxcalteca.
El evento formó parte de los festejos por los 500 años de la fundación de la ciudad capital, una fecha que convirtió el acto de amasar en símbolo de memoria y pertenencia. Desde muy temprano, las mesas se llenaron de harina, risas y trabajo colectivo. Cuando finalmente el jurado oficial, encabezado por Alfredo Arista, confirmó el récord, el júbilo fue tan grande como el pan que los representaba.
La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros destacó que “sin Tlaxcala no hay México”, una frase que resonó entre el público como recordatorio de la herencia cultural del estado. En tanto, el secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, subrayó que el récord no solo refleja talento gastronómico, sino también la capacidad de organización y orgullo local que distingue a la entidad.
El pan de fiesta, elaborado de manera artesanal y con estrictos estándares de higiene, se convirtió en el emblema de una celebración que une pasado y presente. Tlaxcala, que ya había conquistado otros récords en 2022 y 2024, reafirma con esta hazaña su lugar en el mapa cultural del país: pequeño en territorio, pero inmenso en historia y sabor.