Las lluvias de la última semana dejaron un saldo trágico en el país: 70 personas fallecidas, 72 desaparecidas y comunidades enteras incomunicadas. Veracruz concentra casi la mitad de las muertes, mientras que Hidalgo enfrenta el mayor número de localidades aisladas. En conjunto, cinco estados del centro y oriente del país resienten los estragos de un temporal que superó toda previsión meteorológica.
El gobierno federal informó que 160 comunidades permanecen sin conexión terrestre y 108 municipios presentan daños graves en carreteras. Para atender la emergencia, se desplegó una fuerza conjunta de más de mil máquinas y unidades pesadas provenientes de dependencias federales, estatales y militares, con el objetivo de liberar caminos y restablecer la movilidad en zonas críticas.
El impacto también alcanzó al sistema educativo. Más de 12 mil escuelas suspendieron actividades debido a inundaciones o inaccesibilidad, afectando a 743 mil estudiantes. De ellas, 821 registran algún tipo de daño material, desde anegaciones hasta fracturas estructurales. Veracruz y Puebla encabezan la lista de planteles afectados, seguidos por Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí.
En tanto, el suministro eléctrico avanza hacia su normalización: el 93 por ciento del servicio ya fue restablecido, aunque casi 27 mil usuarios continúan sin energía. Las autoridades calificaron las lluvias como un fenómeno “inusual” y aseguraron que hay disponibles 19 mil millones de pesos para atender la emergencia, con posibilidad de ampliar los recursos si las reparaciones lo exigen.