La tragedia de Iztapalapa volvió a estremecer a la Ciudad de México. Con la muerte de Tiffany Odette Cano González, una joven de 17 años que luchó por su vida durante semanas, la cifra de fallecidos por la explosión de una pipa en el puente de La Concordia ascendió a 32 personas, según confirmó la Secretaría de Salud capitalina.
Tiffany viajaba el 10 de septiembre con su padre, trabajador de limpia en la alcaldía, y su pequeño hijo de dos años, cuando el fuego alcanzó su vehículo. Su padre perdió la vida en el lugar y la joven resultó con quemaduras graves. Tras días de atención médica, falleció dejando a su hijo aún bajo cuidado hospitalario.
De acuerdo con el último reporte, cinco personas permanecen hospitalizadas y 47 han sido dadas de alta tras el siniestro. Las autoridades capitalinas mantienen apoyo psicológico y económico a las familias que perdieron a sus seres queridos, mientras continúan las investigaciones para esclarecer las causas de la explosión.
Desde la alcaldía Iztapalapa se reiteró el compromiso de acompañar a las víctimas y sus familiares. El caso de Tiffany se ha convertido en símbolo del dolor que dejó la tragedia, pero también en recordatorio de la urgencia por revisar los protocolos de transporte y manejo de sustancias peligrosas en zonas urbanas.