Por Redacción Contra Réplica

Sheinbaum garantiza que la Ley de Ingresos no impactará directamente la economía de las familias

La presidenta asegura que la iniciativa busca mejorar la recaudación y desalentar el consumo de refrescos azucarados, sin imponer nuevos impuestos a los ciudadanos.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este miércoles que la propuesta de Ley de Ingresos en análisis en el Senado no incluirá nuevos impuestos directos que afecten a los contribuyentes. Durante su intervención, subrayó que el único ajuste fiscal previsto se concentra en un incremento al gravamen sobre refrescos azucarados, con el objetivo primordial de reducir su consumo y fomentar hábitos más saludables, más que incrementar la recaudación.

Sheinbaum explicó que la estrategia del gobierno se enfocará en mejorar la recaudación existente, reforzando acciones contra la evasión fiscal y el uso de facturas falsas por parte de empresas. Además, señaló que se fortalecerán los mecanismos en aduanas mediante la instalación de equipos de rayos X y otras herramientas tecnológicas, lo que permitirá detectar irregularidades y prevenir prácticas que disminuyan los ingresos del fisco.

La mandataria destacó que estas medidas, combinadas con un combate efectivo a la corrupción y alusión de la evasión fiscal, podrían generar una recaudación adicional cercana a 400 mil millones de pesos sin necesidad de imponer gravámenes adicionales sobre los ciudadanos. En ese sentido, insistió en que el esquema propuesto garantiza que la economía familiar no se verá comprometida por la Ley de Ingresos.

Asimismo, Sheinbaum señaló que el gobierno continuará promoviendo una fiscalización eficiente y moderna, buscando que todos los contribuyentes cumplan con sus obligaciones y que se fortalezca la transparencia en el manejo de los recursos públicos. Este enfoque también busca incentivar la equidad fiscal y asegurar que los ingresos del Estado se utilicen en beneficio de programas sociales, infraestructura y bienestar ciudadano.

Con estas acciones, la presidenta pretende equilibrar la necesidad de incrementar la recaudación con la protección del bolsillo de los ciudadanos, reafirmando que la Ley de Ingresos prioriza la eficiencia fiscal y la responsabilidad social por encima de cargas adicionales sobre las familias mexicanas.