El diputado de Morena, Cuauhtémoc Blanco, volvió a acaparar los reflectores al ser captado jugando pádel durante una sesión virtual de la Comisión de Presupuesto en la Cámara de Diputados. La imagen provocó críticas de legisladores de oposición y abrió un debate sobre la eficacia de las normas internas para regular la conducta de los parlamentarios en el esquema semipresencial.
Rubén Moreira, coordinador del PRI, señaló que la acción de Blanco evidencia un vacío legal en el reglamento interno: “No hay sanciones por hacerse pendejo”, dijo irónicamente, al tiempo que explicó que las únicas medidas contempladas son llamadas de atención o descontar un día de salario a los diputados ausentes. En este caso, el exfutbolista solicitó que se registrara su asistencia, lo que complica la aplicación de una falta formal y deja la situación en el terreno de la amonestación moral.
Blanco justificó su conducta asegurando que la actividad física era necesaria para su salud: “Después de nueve años, estuve en la presidencia municipal, fui gobernador de un estado, y mi corazón necesita hacer otra vez ejercicio. Gracias a Dios ahorita me ves flaquísimo porque me puse a hacer ejercicio. Como lo dijo Monreal, voy a asumir la responsabilidad; pues que me multen”, declaró.
El caso también reavivó la discusión sobre el sistema de sesiones semipresenciales. Moreira consideró que este formato se presta para abusos y propuso eliminarlo salvo en situaciones de emergencia. “La sesión a distancia es para estar en comisiones, no para irte a comer tacos o jugar pádel”, afirmó, calificando la actitud de Blanco como una afrenta al Poder Legislativo.
Este incidente pone en evidencia la necesidad de revisar y actualizar los protocolos internos de la Cámara de Diputados para garantizar la participación efectiva de los legisladores y fortalecer la disciplina parlamentaria, sobre todo ante la creciente utilización de esquemas virtuales que podrían permitir conductas inapropiadas sin consecuencias reales.
En tanto, el legislador continúa defendiendo su postura, mientras la oposición analiza posibles reformas para evitar que situaciones similares se repitan.