Petróleos Mexicanos informó que logró recuperar 345 mil litros de hidrocarburo derramados en el río Tuxpan, luego de una fuga registrada en el oleoducto Poza Rica–Madero, a la altura de Citlaltépetl, en el norte de Veracruz. La compañía aseguró que la contingencia ya fue controlada y que las labores de limpieza y remediación continuarán hasta garantizar la recuperación total del ecosistema afectado.
Para las maniobras se desplegaron más de 80 unidades terrestres y marítimas, junto con equipos especializados, entre ellos dos sistemas skimmer, cuatro sistemas de respiración autónoma y 13 retroexcavadoras. También se colocaron 22 barreras marinas y 230 cordones oleofílicos para contener los residuos de crudo, bajo estrictos protocolos de seguridad ambiental y técnica.
La directora de Administración y Servicios de Pemex, Marcela Villegas Silva, encabezó una supervisión en las riberas de los ríos Pantepec y Tuxpan, acompañada por personal de Logística, para constatar el avance de los trabajos. La paraestatal difundió en redes sociales imágenes de las acciones emprendidas y reiteró su compromiso con la seguridad de la población y la protección del medio ambiente.
El derrame, ocurrido a inicios de la semana, puso nuevamente en el centro del debate la vulnerabilidad de los ductos petroleros que cruzan zonas rurales del país, donde las fugas y tomas clandestinas continúan siendo uno de los mayores retos ambientales y operativos para Pemex.