Una tragedia conmocionó a Hermosillo luego de que una niña de cinco años perdiera la vida tras sufrir la picadura de un alacrán y no recibir a tiempo el suero antídoto. El hecho, ocurrido el pasado 20 de octubre, ha generado indignación y abrió una investigación oficial sobre la disponibilidad de insumos médicos en hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
De acuerdo con el reporte médico, la menor ingresó al Hospital de Ginecopediatría del IMSS a las 12:23 horas, donde fue atendida de inmediato en el área de Choque. Fue canalizada, intubada y se le aplicaron dos viales de suero antialacrán a las 13:08 horas; sin embargo, el veneno ya había avanzado en su organismo. Pese a los esfuerzos del personal médico, la niña sufrió dos paros cardiorrespiratorios y falleció a las 13:45 horas.
El IMSS informó que, al momento de la emergencia, el hospital no contaba con el suero antialacrán disponible, aunque fue conseguido de inmediato por otra unidad. La institución explicó que el surtimiento del medicamento se había realizado el 17 de octubre, pero los frascos disponibles se agotaron durante el fin de semana debido al incremento de casos. El siguiente abastecimiento estaba previsto para el 21 de octubre, un día después del incidente.
Autoridades estatales confirmaron que la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) mantiene abierta una carpeta de investigación para esclarecer los hechos, incluyendo posibles omisiones en el entorno escolar y la respuesta médica. Asimismo, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Educación y Cultura participan en la indagatoria para determinar responsabilidades.
El caso ha reavivado el debate sobre la falta de insumos médicos en hospitales públicos, especialmente en regiones donde las picaduras de alacrán son un riesgo constante durante la temporada cálida. Familiares de la menor exigieron justicia y una revisión exhaustiva de los protocolos de atención en casos de urgencia.