Por Redacción Contra Réplica

Pérdida histórica de Petróleos Mexicanos pese a rescate millonario ordenado por Claudia Sheinbaum

La empresa estatal reporta una pérdida neta de 61 mil 250 millones de pesos durante el tercer trimestre de 2025, a pesar del paquete de apoyo financiero anunciado por el Gobierno federal.

En su informe correspondiente al tercer trimestre de 2025, Petróleos Mexicanos (Pemex) reveló una pérdida neta de 61 mil 250 millones de pesos, una cifra que contrasta severamente con las expectativas generadas por el respaldo financiero anunciado por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. 

La producción de crudo continuó en retroceso, situándose en alrededor de 1.65 millones de barriles diarios (una caída de aproximadamente 7 % respecto al año anterior), mientras que la deuda financiera totalizó 100.3 mil millones de dólares al cierre del periodo, superando los 98.8 mil millones registrados previamente. 

El Gobierno federal había articulado un plan de rescate que incluía 12 mil millones de dólares mediante mecanismos P-Cap, 13 mil millones de bancos de desarrollo y 14 mil millones en emisiones soberanas para recompra de deuda. Además, se proyectaba una transferencia adicional de 14 mil millones de dólares para 2026. A pesar de ello, Pemex enfrentó graves dificultades operativas. 

El plan de negocios presentado en agosto por Sheinbaum no ha logrado disipar las preocupaciones sobre la viabilidad operativa de la empresa, situada en medio de campos petrolíferos maduros, refinerías de bajo rendimiento y una necesidad urgente de atraer inversión privada. La petrolera podría registrar su mayor déficit fiscal con el gobierno en casi nueve décadas, con una brecha estimada de 31 mil millones de dólares.

Para revertir la caída en la producción, Pemex busca fomentar contratos mixtos con el sector privado y explora la posibilidad del uso de fracking, incluso cuando Sheinbaum había manifestado oposición a esta técnica durante su campaña. Estos esfuerzos reflejan un cambio de estrategia marcado por la urgencia financiera.

La magnitud de las pérdidas y el elevado endeudamiento ponen en duda la efectividad del rescate gubernamental y plantean un escenario complejo para Pemex, cuya estabilidad resulta clave para la política energética y económica del país.