La actriz Catherine Corcoran, reconocida por su papel de Dawn en la película Terrifier (2016), interpuso una demanda ante una corte federal de California contra el director Damien Leone y los productores del filme, a quienes acusa de incumplimiento de contrato y de haberla expuesto a condiciones laborales abusivas durante la filmación.
Corcoran sostiene que se le prometió el 1 % de las ganancias globales del proyecto —incluyendo taquilla, mercancía, eventos y derechos de transmisión—, un pago que nunca habría recibido a pesar del éxito comercial de la franquicia, que con bajo presupuesto se convirtió en fenómeno del cine de horror contemporáneo.
La actriz también relata haber sido sometida a riesgos físicos y emocionales en el set. En su testimonio, asegura que fue colgada boca abajo y “cortada” durante una escena que se prolongó por más de diez horas, lo que le habría provocado inflamación craneal y daño en un tímpano. Además, señala que no fue informada previamente de que aparecería desnuda, lo que, según su defensa, viola las normas sindicales de la industria que exigen consentimiento escrito para tales escenas.
El equipo legal de Damien Leone rechazó las acusaciones y anunció que “defenderán con firmeza” su versión de los hechos. La disputa surge justo cuando el equipo creativo prepara Terrifier 4, que explorará los orígenes del asesino Art the Clown, en medio de la creciente polémica que ahora ensombrece a la franquicia.