Por Redacción Contra Réplica

Apatzingán arde en protestas tras asesinatos de alcalde y líder limonero

Manifestantes incendiaron el palacio municipal en medio de una ola de indignación por los recientes crímenes que sacudieron a Michoacán.

La violencia y el hartazgo encendieron las calles de Apatzingán. Un grupo de manifestantes, indignados por los asesinatos del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, y del líder limonero Bernardo Bravo Manríquez, prendió fuego al ayuntamiento municipal como símbolo del reclamo ciudadano ante la impunidad. Las llamas consumieron parte de la zona de recepción mientras los inconformes lanzaban consignas y exigían justicia.

Previo al incendio, la multitud recorrió las avenidas principales del municipio entre pancartas y gritos que exigían la renuncia de la alcaldesa morenista Fanny Arreola Pichardo. En las paredes del palacio municipal dejaron pintas y una manta con la frase “Fuera Fanny”, acusando al gobierno local de indiferencia ante la violencia que golpea la región.

El estallido en Apatzingán ocurrió en paralelo a las protestas en Morelia, donde jóvenes vandalizaron el Palacio de Gobierno y el Congreso estatal en solidaridad con Uruapan. Las autoridades confirmaron la detención de 18 personas, de las cuales ocho continúan bajo investigación por daños y disturbios.

Los recientes asesinatos han intensificado la tensión en Michoacán. Bernardo Bravo, reconocido productor de limón, fue ejecutado tras ser citado por presuntos integrantes del grupo criminal Los Blancos de Troya, mientras que el alcalde Manzo Rodríguez fue atacado a balazos durante un festival público. Los crímenes, vinculados a la disputa por el control económico y territorial en Tierra Caliente, han dejado al descubierto el clima de inseguridad que envuelve a la entidad y el hartazgo de una población que ya no teme gritar entre el humo.