La tranquilidad ganadera de Tepezalá volvió a quedar en entredicho luego de que la noche del 25 de noviembre un comando armado irrumpiera en la Granja Jiménez, en la comunidad Las Carboneras, para llevarse 100 toros de engorda. El atraco, ejecutado con precisión y sin detonaciones, encendió las alarmas entre productores de la región por la magnitud económica y la forma organizada con la que fue cometido.
Según los primeros reportes, cuatro hombres llegaron en un tráiler y sometieron al velador mientras arreaban a los animales desde el corral hasta la caja de la unidad. El proceso tomó varios minutos, tiempo suficiente para subir uno a uno a los toros antes de cerrar el vehículo y desaparecer sin dejar rastro. El dueño del rancho presentó su denuncia ante el Ministerio Público, calculando el daño en alrededor de 4.5 millones de pesos.
La Fiscalía General del Estado confirmó que analiza grabaciones del sistema C5i para reconstruir el recorrido del tráiler y determinar si efectivamente tomó ruta hacia Jalisco, como apuntan las primeras hipótesis. La coordinación con estados vecinos ya está en marcha, en un esfuerzo conjunto por localizar tanto el vehículo como a quienes participaron en el robo.
Uno de los factores que complica la investigación es la falta de marcas de identificación en los animales, un elemento clave en la trazabilidad del ganado. Aun así, la autoridad estatal aseguró que especialistas mantienen trabajos de análisis y campo para ubicar a los responsables de un delito que, por su escala, podría involucrar a redes dedicadas al comercio ilícito de ganado.