La tragedia ocurrida el pasado 1 de noviembre en la tienda Waldo’s del centro de Hermosillo continúa bajo un escrutinio minucioso. Este lunes, la Fiscalía General de Justicia del Estado informó que las diligencias han revelado nuevas líneas de investigación, entre ellas la detección de documentación apócrifa vinculada al establecimiento, utilizada incluso para trámites oficiales. Según el fiscal Gustavo Salas, al menos uno de estos documentos presenta información que “no coincide con la realidad”, lo que abre un flanco adicional en la indagatoria.
Paralelamente, la dependencia confirmó la conclusión de diversos dictámenes científicos que han permitido aproximarse al origen del fuego. Destaca un análisis cromatográfico realizado al fluido refrigerante del transformador del inmueble, un estudio efectuado en un laboratorio especializado del Estado de México y entregado a las autoridades el 26 de noviembre. Estos resultados forman parte del conjunto de peritajes técnicos que buscan establecer la causa raíz del siniestro.
Aún falta por integrarse un dictamen elaborado por el Colegio Mexicano de Profesionales en Gestión de Riesgos y Protección Civil, cuyo contenido permitirá contrastar los estudios existentes y precisar las circunstancias que favorecieron la propagación del incendio. La carpeta de investigación reúne ya 23 documentos legales y operativos del negocio, además de las declaraciones de trabajadores, personas vinculadas a la operación del establecimiento y servidores públicos de distintos niveles de gobierno que tuvieron relación con el periodo en que la tienda funcionó.
El fiscal Salas subrayó que todas las actuaciones se han desarrollado sin pausa desde el día de la tragedia y bajo criterios de exhaustividad y legalidad. Aseguró que el compromiso institucional es alcanzar conclusiones sólidas y científicamente sustentadas, en sintonía con la gravedad del caso y con la demanda social de claridad y justicia para las víctimas.