La Fiscalía del Estado de México solicitó una sentencia de 29 años de cárcel contra un sacerdote perteneciente a la congregación de los Legionarios de Cristo, acusado de cometer abuso sexual infantil en contra de un menor en el municipio de Naucalpan. La petición de la pena marca uno de los procesos penales más severos emprendidos en años recientes contra un miembro del clero en el país.
De acuerdo con la acusación, los hechos ocurrieron de manera reiterada a lo largo de varios años, cuando la víctima era menor de edad, en un entorno privado que habría sido aprovechado por el imputado para cometer los delitos. El Ministerio Público integró pruebas periciales y testimoniales para sostener la imputación por múltiples agresiones sexuales, consideradas de alto impacto por su carácter continuado.
Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicitó medidas complementarias como la reparación del daño, sanciones económicas y un tratamiento especializado, bajo el argumento de que el proceso judicial no solo debe castigar, sino también reconocer el daño causado a la víctima. El sacerdote permanece en prisión preventiva mientras el juez analiza los elementos presentados para emitir sentencia.
El caso ha vuelto a colocar en el centro de la discusión pública la responsabilidad penal de figuras religiosas, así como las dificultades históricas para que víctimas de abuso sexual en contextos de poder moral accedan a la justicia. Organismos civiles han señalado que este proceso representa una oportunidad para enviar un mensaje claro contra la impunidad y a favor de la protección de niñas, niños y adolescentes.