Como parte de la Operación Enjambre, autoridades federales y estatales desplegaron un operativo de alto impacto en el estado de Jalisco que derivó en la detención del presidente municipal de Tequila, Diego Rivera Navarro, así como de tres funcionarios clave de su administración, por presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las acciones incluyeron al menos cinco cateos simultáneos en distintos domicilios del municipio, donde se cumplimentó la orden de aprehensión contra el edil, quien es investigado por su presunta participación en una red de corrupción y extorsión que operaba desde el interior del Ayuntamiento. De acuerdo con las indagatorias, el alcalde habría encabezado un esquema mediante el cual se exigían pagos ilegales a empresas cerveceras y tequileras asentadas en la región.
Las autoridades señalan que esta red operaba con la colaboración de servidores públicos municipales, quienes presuntamente utilizaban sus cargos para presionar a empresarios y comerciantes, además de desviar recursos públicos en beneficio de una célula delictiva vinculada al CJNG. Estas prácticas habrían permitido al grupo criminal mantener control e influencia dentro del municipio.
Dentro del mismo operativo fueron detenidos Juan Manuel Pérez Sosa, Director de Seguridad Pública; Juan Gabriel Toribio Villarreal, Director de Catastro y Predial; e Isaac Carbajal Villaseñor, Director de Obras Públicas. Los tres funcionarios son señalados por su presunta relación con la estructura criminal y por participar en actos de extorsión y corrupción administrativa.
Las investigaciones contra Rivera Navarro no son recientes. En mayo de 2025, el alcalde fue citado a declarar ante la Fiscalía General del Estado tras un evento musical en el que se proyectaron imágenes de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del CJNG, durante la presentación del grupo “Los Alegres del Barranco”, lo que generó fuertes cuestionamientos sobre posibles vínculos con el crimen organizado.
La Operación Enjambre ha sido presentada por las autoridades como una estrategia integral para desarticular redes delictivas incrustadas en gobiernos municipales. Previamente, esta misma acción derivó en la detención de tres presidentes municipales en el Estado de México, marcando un precedente en el combate frontal a la corrupción y a la infiltración del crimen organizado en las administraciones locales.