México encabeza hoy una estadística inquietante: es el país con más casos de sarampión en toda América. De acuerdo con el más reciente informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), hasta el miércoles pasado se confirmaron 8 mil 411 contagios, una cifra que coloca al país por encima de Canadá y Estados Unidos, que reportan 5 mil 503 y 2 mil 413 casos, respectivamente.
El repunte no es menor ni aislado. La OPS advierte que durante 2025 los casos de sarampión en la región se multiplicaron por 32 en comparación con el año previo, y que en las primeras tres semanas de 2026 el aumento fue todavía más drástico: 45 veces más contagios que en el mismo periodo de 2025. Detrás de los números hay un dato aún más duro: de las muertes registradas el año pasado en América, 24 ocurrieron en México.
El impacto ya se refleja en decisiones locales que buscan frenar la transmisión. En Jalisco, autoridades ordenaron el uso obligatorio de cubrebocas en escuelas durante 30 días, mientras que en el valle de Empalme, Sonora, se detectó un brote entre trabajadores agrícolas que obligó a activar cercos sanitarios y acciones de contención. Son señales de una enfermedad que vuelve a ganar terreno en comunidades específicas.
Ante este escenario, la OPS llamó a los países a reforzar la vigilancia epidemiológica y a prepararse para un contexto de mayor movilidad de personas, especialmente por la Copa Mundial de Futbol 2026. En México, la Secretaría de Salud aseguró que se han intensificado las campañas de vacunación y prevención, en un intento por contener una enfermedad que muchos creían superada, pero que hoy vuelve a poner a prueba al sistema de salud y a la responsabilidad colectiva.