La inflación en México mostró una moderación al comenzar 2026, al ubicarse en 3.79 por ciento anual durante enero, de acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. El resultado refuerza la percepción de un entorno de precios más estable y marca un arranque de año con menor presión inflacionaria para los hogares.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un incremento mensual de 0.38 por ciento, comportamiento ligeramente superior al observado en el mismo mes del año previo, pero aún dentro de los parámetros considerados controlados por analistas económicos. Este desempeño refleja ajustes moderados en bienes y servicios de consumo cotidiano.
El componente subyacente, que excluye productos de alta volatilidad y es clave para evaluar la tendencia de fondo de la inflación, presentó un avance mensual de 0.60 por ciento. Dentro de este rubro, las mercancías encabezaron los incrementos, mientras que los servicios mantuvieron aumentos más contenidos, lo que sugiere una demanda interna estable.
En contraste, el índice no subyacente mostró una variación a la baja, impulsada principalmente por la reducción en precios de productos agropecuarios. Los energéticos y tarifas reguladas tuvieron movimientos marginales, sin generar presiones significativas sobre la inflación general.
Especialistas señalan que el comportamiento observado en enero consolida la desaceleración inflacionaria registrada en los últimos años y abre un panorama más favorable para el poder adquisitivo y la planeación económica en 2026. No obstante, advierten que factores externos y estacionales seguirán siendo determinantes en la evolución de los precios durante los próximos meses.