Este 9 de febrero de 2026, el Estado mexicano conmemora la Marcha de la Lealtad, un acto cívico y militar que simboliza la defensa del orden constitucional y la fidelidad institucional del Ejército Mexicano. La ceremonia oficial es encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum y se consolida como uno de los eventos históricos más relevantes del calendario nacional.
El acto recuerda el momento en que los cadetes del Heroico Colegio Militar escoltaron al entonces presidente Francisco I. Madero durante el inicio de la Decena Trágica en 1913, en medio de una rebelión armada que amenazaba la estabilidad política del país. Aquel acompañamiento quedó registrado como una muestra de disciplina, honor y respeto a la legalidad.
La conmemoración se realiza en el Castillo de Chapultepec, espacio emblemático para las Fuerzas Armadas, donde autoridades civiles y militares rinden homenaje a los jóvenes cadetes que defendieron al gobierno legítimo en circunstancias adversas. El evento subraya la importancia de la lealtad institucional como pilar de la vida democrática.
Historiadores coinciden en que la Marcha de la Lealtad representa un contraste claro frente a la traición que marcó el desenlace de la Decena Trágica. Aunque el movimiento culminó con el derrocamiento y asesinato de Madero, el gesto de los cadetes permanece como un referente ético para el Ejército y para la historia política del país.
A más de un siglo de distancia, esta conmemoración mantiene vigencia al recordar que la estabilidad democrática depende del respeto a la Constitución y de la subordinación de las Fuerzas Armadas al poder civil. En 2026, el mensaje cobra especial relevancia en un contexto de fortalecimiento institucional y memoria histórica.