La selección de Corea del Sur regresó a su país entre abucheos y muestras de inconformidad por parte de aficionados, luego de quedar eliminada en la fase de grupos del Mundial 2026. El combinado asiático arribó al Aeropuerto Internacional de Incheon, donde cientos de seguidores expresaron su molestia por el rendimiento del equipo en la competencia.
El exentrenador Hong Myung-bo, quien acompañó al plantel en el regreso, presentó su renuncia un día antes del arribo, asumiendo la responsabilidad por los resultados adversos que dejaron fuera a la selección en la primera ronda del torneo.
Corea del Sur finalizó en el tercer lugar del Grupo A, tras registrar una victoria y dos derrotas. El equipo inició su participación con un triunfo de 2-1 ante la República Checa, sin embargo, posteriormente cayó 1-0 frente a México y volvió a perder en su último encuentro ante Sudáfrica, resultados que no le alcanzaron para avanzar como uno de los mejores terceros lugares.
La derrota provocó una fuerte reacción entre los aficionados, quienes manifestaron su inconformidad a la llegada del equipo. Debido a la presencia de seguidores en el aeropuerto, las autoridades implementaron un operativo especial de seguridad y acordonaron el trayecto de los jugadores para evitar incidentes.
La Federación Surcoreana de Futbol (KFA) decidió no organizar un recibimiento oficial para la selección, una situación que no se presentaba desde hace más de dos décadas, lo que reflejó el ambiente de tensión alrededor del conjunto nacional tras su eliminación.
En el ámbito político, el presidente Lee Jae-myung ordenó al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo abrir una investigación para analizar las causas del fracaso deportivo y revisar el papel de la federación en la gestión del equipo. El mandatario también cuestionó públicamente la designación del cuerpo técnico, señalando posibles errores en la elección del entrenador.
La eliminación ha generado un amplio debate en el país sobre la planificación del equipo, el nivel competitivo mostrado en el torneo y la estructura de toma de decisiones dentro del futbol surcoreano, lo que podría derivar en cambios importantes de cara a futuras competencias internacionales.