La regulación del uso de teléfonos celulares en las escuelas cuenta con el respaldo mayoritario del magisterio mexicano. De acuerdo con una consulta nacional presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, 81 por ciento de más de 565 mil docentes participantes consideró necesario restringir estos dispositivos durante las actividades escolares.
Los resultados serán utilizados para definir una estrategia común entre las autoridades educativas del país. La propuesta será analizada en próximas reuniones del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, con el objetivo de establecer criterios que permitan reducir el uso de celulares entre niñas, niños y adolescentes dentro de los planteles.
El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, explicó que el teléfono celular es el dispositivo que más llevan los estudiantes a las aulas, según 40 por ciento de los profesores consultados. En segundo lugar aparecen los relojes inteligentes, mencionados por 24 por ciento de los participantes.
Entre las principales preocupaciones identificadas destaca el efecto de los dispositivos sobre la dinámica escolar. El 48 por ciento de los docentes señaló que su utilización dificulta mantener la atención de los estudiantes, mientras que 38 por ciento reportó interrupciones durante las actividades académicas.
La consulta también evidenció consecuencias en la convivencia. Un 34 por ciento de los maestros relacionó el uso de celulares con una menor interacción entre estudiantes y docentes, mientras que 37.8 por ciento advirtió que conflictos originados en redes sociales terminan trasladándose a las escuelas.
Frente a este escenario, 51 por ciento de los profesores planteó establecer protocolos para atender situaciones de riesgo y generar acuerdos con madres y padres de familia. El Gobierno federal busca que las nuevas medidas permitan equilibrar el aprovechamiento de la tecnología con la atención, el aprendizaje y la convivencia dentro de los planteles.