México y Estados Unidos se preparan para celebrar el próximo 21 de septiembre una cuarta ronda de negociaciones comerciales, en un proceso que busca avanzar hacia un acuerdo antes de las elecciones legislativas estadounidenses y reducir la incertidumbre para las empresas.
José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), señaló que uno de los principales objetivos del sector privado mexicano es conseguir una disminución de los aranceles establecidos bajo la Sección 232, debido al impacto que tienen sobre actividades estratégicas para la economía nacional.
Entre los sectores afectados se encuentran la industria automotriz, el acero, el aluminio y distintos componentes utilizados en las cadenas productivas. El dirigente empresarial consideró que reducir estas tarifas permitiría mejorar la posición competitiva de México frente a otros países que enfrentan menores cargas arancelarias para ingresar al mercado estadounidense.
Medina Mora explicó que el CCE sostuvo una reunión con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, para definir las prioridades que México llevará a la mesa de negociación y establecer la participación que tendrá el sector empresarial durante el proceso.
De acuerdo con el representante de la iniciativa privada, generar mayor certidumbre antes de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será un elemento importante para incentivar nuevas inversiones y fortalecer las decisiones de las empresas.
La semana anterior, Ebrard también sostuvo conversaciones con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, encuentro en el que se anticipó que el intercambio de propuestas y posiciones podría contribuir a encontrar puntos de coincidencia.
Respecto a las diferencias comerciales que han surgido entre Estados Unidos y Canadá, Medina Mora descartó que estas representen un obstáculo directo para las conversaciones entre México y Washington. Señaló que la relación bilateral entre los tres países presenta características distintas y consideró que la estrategia adoptada por México ha permitido mantener el diálogo.
La cuarta ronda de negociaciones será, de esta manera, una nueva oportunidad para que ambos gobiernos revisen las condiciones comerciales y arancelarias, mientras el sector privado busca mayor certidumbre para las inversiones y las cadenas productivas vinculadas al mercado estadounidense.