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Martha Navarro
El mundo de los introvertidos

¿Cuándo saber que es momento de soltar un vínculo?

"No hay cantidad de remordimiento que pueda cambiar el pasado, ni cantidad de incertidumbre que pueda evitar el futuro"
A lo largo de nuestra vida formamos relaciones que ocupan una parte importante de nuestro corazón y nuestra alma, conocemos personas que se vuelven parte de nuestra historia...sin embargo, llegan ocasiones en las que esos ciclos culminan, y no es tan fácil identificar el fin, porque sin duda aceptar que algo ha terminado siempre será uno de los retos más difíciles que tendremos que enfrentar, pero ¿cómo logramos reconocer que es el momento de soltar a esa persona, a esa relación, o a la situación por la que sea que estemos atravesando?

Cuando nuestra mente y nuestro cuerpo se acostumbra a una situación, relación, persona, amistad o pareja, lo cataloga como un terreno conocido e inconscientemente lo vemos como "nuestro lugar seguro" incluso si ese lugar ya no nos hace sentir bien, algunas de las señales que nos comparte el sitio web especializado en psicología Sanarai, para reconocer que es momento de abrir la puerta e irnos, es cuando constantemente hay un sentido de perdida; cuando te das cuenta que más allá de sentir tranquilidad, una incertidumbre inunda tu pecho, algo así como si te encontrarás a la deriva, unos días bien y otros bastante mal; algunos de los indicios que puede expresar tu cuerpo es estar de mal humor, la tristeza o la desconexión de lo que te rodea la mayor parte del tiempo, sin realmente entender porque.
Los problemas. Identificas que esa situación, relación o persona, te trae más problemas que beneficios o cosas que aporten y te hagan crecer como persona.
Sentirte estancado. Sientes que no avanzas o que no te diriges a ningún lado, regresas al mismo punto donde las complicaciones te reducen, como si no existiera otra dirección para ti.

Y si ahora hemos logrado identificarlo, aquí también te comparto algunos puntos que pueden ayudarte si estás en el proceso de soltar o dejar ir.
El primero, es que vivas y deje salir tu dolor, "cuando algo se acaba, duele y mucho, y cuando algo duele, lloras", no te exijas ni te presiones a estar bien cuando no es así, da permiso a todas tus emociones de expresarse sin juzgarlas.
Segundo, contacto cero; y cuando hablo de contacto cero, no me refiero exclusivamente a una persona, si no también a cualquier situación que haya robado la paz de tu vida; no intentes buscar soluciones ni "como arreglarlo", en vez de eso acepta la situación y evita ver o interactuar con cosas que alimenten tu impulso de volver al lugar donde ya decidiste salir.
Tercero, limita tus pensamientos negativos; Es completamente normal y válido que cuando entras en un proceso de duelo lleguen pensamientos negativos y de tristeza, sin embargo, debe haber un punto en el que aludas a tu autocontrol y busques maneras de despejar tu mente, algunas opciones por las que puedes optar es la meditación, el ejercicio, ver o escuchar un podcast que logre animarte o alguna actividad que mantenga tu mente ocupada.
Cuarto, busca fortalecer tu confianza y amor propio; disfruta tu propia compañía, y haz ejercicios de autoconfianza que te ayuden a fomentar la relación contigo mismo.
Quinto, apoyate de la gente que amas; no temas pedir ayuda si así lo ves necesario, rodeate de personas con quien puedas platicar acerca de ello, que te hagan reír y sentirte bien.

Es importante mencionar que el proceso de soltar y dejar ir, jamás tendrá una fórmula exacta, sin duda, es un duelo que todos vivimos de maneras completamente diferentes y a un ritmo muy personal, por lo cual tenerte paciencia y expresar respeto a tu duelo, será un punto clave.

Deseo querido lector, que si estás pasando por algo de este estilo, encuentres la fortaleza y el aliento para seguir adelante, no somos la gente que se fue, ni tampoco somos nuestras heridas, todo lo que necesitamos esta aquí y ahora, justo frente a nosotros, y mientras tengamos otro día, siempre podremos volver a empezar.