Por Kenia Hernández

Fracasa estrategia municipal de seguridad en el Centro Histórico, denuncia comerciante

El atraco sucedió durante los próximos 30 minutos, en ese lapso Rangel Torres denunció que ninguna autoridad circuló por los alrededores para que la pudiera socorrer.

La estrategia de seguridad empleada por la Secretaría de Protección Ciudadana municipal no funciona y eso le costó un patrimonio centenario a la familia de Mónica Liliana Rangel Torres en la joyería Real Platería del Centro Histórico de San Luis Potosí, después de que el lunes pasado, ella misma fue víctima de un asalto a mano armada en su negocio.

Eran poco más de las 17:00 horas de la tarde cuando a plena luz del día, una motocicleta se detuvo a una cuadra del establecimiento sobre la calle 05 de mayo. En ese momento, Mónica presintió la alerta de que algo no estaba bien: dos jóvenes entre los 20 y los 30 años de edad, ingresaron al lugar con la supuesta intención de comprar. 

No obstante, en su experiencia de más de 30 años como comerciante, un objeto escondido entre las prendas de uno de sus interlocutores llamó la atención de la vendedora: un arma. Lo que la dejó sin herramientas para actuar o pedir auxilio. 

El atraco sucedió durante los próximos 30 minutos, en ese lapso Rangel Torres denunció que ninguna autoridad circuló por los alrededores para que la pudiera socorrer.

"Yo pensaba mil cosas pero no entró nadie, en el lapso de media hora, muchísimo menos patrullas... Le mando un mensaje a Enrique Galindo y al comandante Antonio Villa... La estrategia de seguridad no está funcionando, sé perfectamente cuáles son las necesidades de nosotros los comerciantes. Una de ellas son los rondines continuos", declaró en exclusiva para este medio.

La propietaria no solo señaló la mala distribución de los cuerpos de seguridad -que dijo, usualmente se concentran solo en el pasaje Hidalgo-, si no que además, añadió, eso influye propicia que la delincuencia se focalice en puntos muertos como fincas o establecimientos abandonados, con calles poco iluminadas, de bajo tránsito o bien, en perímetros donde los rondines son ejecutados con poco rigor. 

Según denunció, la policía de la capital vigila la circunferencia a velocidades muy altas en sus vehículos, desde las bicicletas hasta las patrullas en donde añadió que muchas veces utilizan los teléfonos mientras manejan.

"Si hubiera habido rondines en el lapso de 5:00 a 6:00 que me asaltaron, alguien hubiera podido interferir", señaló. Cabe puntualizar que las pérdidas hasta el momento, se contabilizan en 350 mil pesos.

Después del siniestro, la comerciante estaba encerrada en su baño y activó la alarma vecinal. Cuando todo cesó, vecinos y paramédicos la auxiliaron en medio de una crisis de presión arterial que aseguró, estuvo apunto de detonarle un infarto. 

Sin embargo, no fue sino hasta las 18:00 horas que la autoridad municipal se hizo presente para levantar el reporte.

Como una forma ferviente de protestar, la propietaria colocó a las afueras de su negocio cartulinas en las que exije la reparación de los daños y la intervención de la Fiscalía General del Estado (FGE).

"He tenido una semana de que cierro los ojos y me suelto a llorar, no puedo dormir. Ahora estamos a puerta cerrada, eso inhibe un poco a los clientes", finalizó. 

Hasta el momento, el titular de la corporación de seguridad capitalina, Juan Antonio Villa Gutiérrez, informó que existe una sospecha de los presuntos responsables a través del seguimiento de cámaras de seguridad particulares, por lo que se cree, que los delicuentes son provenientes de Soledad de Graciano Sánchez.