La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recibió este jueves en Palacio Nacional a Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, como parte de la tercera ronda de conversaciones bilaterales relacionadas con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Tras el encuentro, la mandataria mexicana informó que existen avances en las negociaciones y destacó que los trabajos buscan alcanzar acuerdos que permitan fortalecer la cooperación económica entre ambas naciones y generar beneficios para sus poblaciones.
Sheinbaum explicó que la reunión forma parte de una agenda de diálogo en la que participan la Secretaría de Economía y equipos técnicos del Gobierno de México, quienes analizan las propuestas planteadas por la administración estadounidense, así como los tiempos establecidos para el proceso de revisión del acuerdo comercial.
Por su parte, Jamieson Greer llegó a México acompañado por integrantes de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), para participar en las mesas de trabajo encabezadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Entre los principales temas abordados durante esta etapa de negociación se encuentran los aranceles aplicados al acero y aluminio, las condiciones para la industria automotriz, seguridad económica, asuntos laborales, comercio agrícola y servicios relacionados con pagos electrónicos.
La presidenta señaló que México también presentó su postura respecto al cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, luego de que legisladores estadounidenses expresaran inquietudes sobre este tema. Además, indicó que continúan las conversaciones en torno a posibles medidas comerciales impulsadas por Estados Unidos mediante la Sección 301 de su legislación.
El Gobierno mexicano busca que la revisión del T-MEC se enfoque en garantizar el cumplimiento de los compromisos establecidos y evitar que el proceso se convierta en una renegociación constante del acuerdo comercial.
Esta ronda de diálogo representa la primera después de que Estados Unidos determinó no extender automáticamente la vigencia del tratado por 16 años y planteó revisiones anuales hasta 2036.
México ha señalado la importancia de conservar las condiciones preferenciales del acuerdo, considerando que una parte significativa de las exportaciones nacionales tiene como destino el mercado estadounidense.
Las autoridades mexicanas reiteraron que continuarán trabajando para defender los intereses económicos del país y mantener una relación comercial sólida con sus socios de América del Norte.