El Gobierno de Estados Unidos anunció una nueva estrategia para reforzar sus controles migratorios y restringir la entrega de visas a personas extranjeras involucradas en delitos cibernéticos, incluyendo fraudes digitales, redes de estafa y casos de sextorsión que afectan a ciudadanos estadounidenses.
La medida fue presentada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien explicó que la política será aplicada bajo la sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, una disposición que permite negar el ingreso al país a individuos considerados una amenaza para la seguridad nacional o el bienestar público.
De acuerdo con el funcionario estadounidense, las restricciones estarán dirigidas contra personas que participen directamente en actividades ilícitas en línea, así como contra quienes colaboren o faciliten este tipo de operaciones. La disposición también contempla posibles limitaciones para familiares inmediatos de los involucrados en dichas prácticas.
Rubio señaló que entre los principales objetivos de esta estrategia se encuentran las organizaciones criminales dedicadas a las estafas de inversión por internet, muchas de las cuales operan desde otros países y han generado pérdidas millonarias a víctimas estadounidenses. Según datos presentados por el Departamento de Estado, estos esquemas provocaron daños superiores a los 10 mil millones de dólares durante 2024.
El funcionario agregó que los delitos digitales no solo generan pérdidas económicas, sino que también están relacionados con otras actividades criminales como corrupción, lavado de dinero y trata de personas.
Además, mencionó que algunas redes internacionales han utilizado plataformas digitales para desarrollar campañas de sextorsión dirigidas contra menores de edad en Estados Unidos, situación que ha incrementado la preocupación de las autoridades.
Como parte de la nueva política, Washington combinará las restricciones de visas con otras acciones como sanciones financieras, investigaciones penales, decomiso de bienes, solicitudes de extradición y colaboración con gobiernos extranjeros para combatir a los grupos responsables.
La administración estadounidense indicó que esta medida forma parte de una serie de acciones enfocadas en fortalecer la seguridad económica y reducir los riesgos asociados con los delitos tecnológicos que operan a escala internacional.
Con esta estrategia, Estados Unidos busca aumentar la presión contra redes criminales digitales y establecer mayores controles para impedir que personas relacionadas con estas actividades ingresen o permanezcan dentro de su territorio.