Una tragedia sacudió este lunes a la capital de Bangladés, Daca, cuando un avión militar tipo F-7 BGI se estrelló sobre las instalaciones del Milestone School and College durante un vuelo de entrenamiento. El accidente provocó la muerte de al menos 20 personas, entre ellas varios niños, y dejó más de 170 heridos, muchos en estado crítico. El impacto ocurrió en plena jornada escolar, desatando escenas de caos y pánico entre los alumnos y el personal docente.
El Ministerio de Defensa informó que el piloto, Tukir Islam Sagar, intentó desviar el avión de las zonas densamente pobladas tras detectar una falla mecánica, pero no logró evitar la colisión con el edificio escolar. La aeronave, de fabricación china, despegó poco después del mediodía y perdió el control minutos más tarde. Las autoridades ya iniciaron una investigación para esclarecer las causas exactas del accidente, considerado el más grave en el país en décadas.
En el lugar del siniestro se desplegaron equipos de rescate que trabajaron durante horas entre los escombros para evacuar a los sobrevivientes. El Instituto Nacional de Quemados de Daca recibió a la mayoría de los heridos, muchos de ellos menores de entre 8 y 12 años. Padres angustiados se acercaron al hospital en busca de información sobre sus hijos, mientras se declaraba oficialmente un día de luto nacional.
El premio Nobel de la Paz y líder interino del país, Muhamad Yunus, lamentó profundamente la tragedia, calificándola como una pérdida irreparable. Asimismo, el primer ministro de la India, Narendra Modi, expresó su solidaridad y ofreció asistencia inmediata al gobierno de Bangladés. El suceso ha reabierto el debate sobre los protocolos de seguridad en vuelos de entrenamiento cerca de áreas urbanas y educativas.