Rosie Roche, prima segunda de los príncipes William y Harry, fue encontrada muerta en su domicilio el pasado 14 de julio. La joven, de apenas 20 años, era nieta de Edmund Roche, tío de la fallecida princesa Diana de Gales, lo que la vinculaba directamente con la familia real británica. Su repentino fallecimiento ha conmocionado a su entorno y está siendo investigado por las autoridades forenses de Wiltshire y Swindon.
Según informó The Times, fue su madre, Pippa, junto con su hermana Agatha, quien encontró el cuerpo de Rosie en su hogar ubicado en Norton, cerca de Malmesbury. Rosie se preparaba para un viaje con amigos cuando ocurrió el incidente. Al ser hallada, se encontraba en la oficina de su casa, con una herida en la cabeza y un arma de fuego a su lado. El forense Grant Davies confirmó que la causa preliminar fue un traumatismo craneoencefálico significativo y que, si bien no hay evidencia de participación de terceros, la muerte no ha sido clasificada como no sospechosa, por lo que la investigación sigue abierta.
La audiencia forense se realizó este lunes y ha sido pospuesta hasta el 25 de octubre. El caso recuerda al fallecimiento de Thomas Kingston, esposo de Lady Gabriella —prima del rey Carlos III—, quien también fue hallado sin vida en febrero de 2024 con una herida similar y un arma de fuego, lo que más tarde fue clasificado como suicidio.
Rosie estudiaba Literatura Inglesa en la Universidad de Durham, donde era considerada una alumna brillante y muy querida. Wendy Powers, una de sus profesoras, destacó su energía, creatividad y amor por la poesía, los libros y los viajes. La comunidad académica y sus familiares han solicitado privacidad mientras atraviesan este difícil momento.
El caso ha generado atención mediática, especialmente al darse a pocas semanas del aniversario luctuoso de la princesa Diana, quien murió el 31 de agosto de 1997. Las autoridades continúan recopilando información para esclarecer las causas de este trágico suceso.