La repatriación de los cuerpos de ciudadanos británicos que fallecieron en el accidente del vuelo de Air India ocurrido el pasado 12 de junio ha generado indignación en Reino Unido, luego de que familiares denunciaran haber recibido ataúdes con restos que no correspondían a sus seres queridos.
El vuelo, que despegó de Ahmedabad con destino a Londres, se estrelló minutos después del despegue, dejando un saldo de 241 personas muertas, entre pasajeros y personas en tierra. Solo un sobreviviente fue identificado: el británico Vishwash Kumar Ramesh.
James Healy Pratt, abogado que representa a una veintena de familias afectadas, declaró que el proceso de repatriación ha estado lleno de fallos graves. Según indicó, al revisar los dos primeros ataúdes enviados a Reino Unido, las autoridades forenses detectaron mezclas de ADN, lo que sugiere que los restos no pertenecen únicamente a las personas indicadas en los registros.
En uno de los casos más alarmantes, se identificó que los restos entregados no pertenecían en absoluto al fallecido que la familia esperaba recibir. La situación ha provocado una profunda conmoción entre los deudos, quienes ya atravesaban un proceso difícil por la pérdida repentina de sus familiares.
Miten Patel, uno de los afectados, relató a la BBC que dentro del ataúd de su madre, Shobhana Patel, encontraron restos humanos que no le correspondían. El matrimonio Patel viajaba en el vuelo accidentado y falleció en el siniestro.
A pesar de las quejas, el Ministerio de Relaciones Exteriores de India emitió un comunicado asegurando que el manejo de los restos se llevó a cabo con “el máximo respeto y profesionalismo”. Sin embargo, las denuncias continúan aumentando, y se espera que las autoridades británicas y forenses avancen con nuevas investigaciones para esclarecer lo ocurrido.