Un tiroteo ocurrido en el corazón de Manhattan dejó un saldo de cuatro personas fallecidas, incluido un oficial de policía, y al menos un herido de gravedad. Las autoridades de Nueva York identificaron al agresor como Shane Tamura, de 27 años, quien había conducido desde Las Vegas hasta la ciudad con el objetivo de atacar las oficinas de la NFL.
El incidente ocurrió en un edificio de 44 pisos ubicado sobre Park Avenue, entre las calles 51 y 52. Tamura estacionó su vehículo en doble fila, ingresó al lobby del inmueble y disparó a un oficial de policía con tres años de servicio, seguido de una mujer y un guardia de seguridad. Luego tomó un ascensor hasta el piso 33, donde continuó disparando antes de quitarse la vida con un disparo en el pecho, según informó la comisionada de policía Jessica S. Tisch.
De acuerdo con la investigación preliminar, Tamura había sido jugador de futbol americano en la secundaria y dejó una nota en la que aseguraba padecer encefalopatía traumática crónica (ETC), una lesión cerebral vinculada con traumatismos repetitivos. En el mensaje responsabilizaba a la NFL por su deterioro mental, pese a nunca haber jugado en la liga profesional. Trascendió que se habría equivocado de elevador, llegando a una firma inmobiliaria en lugar de las oficinas de la liga.
El presidente Donald Trump expresó su pesar por los hechos y confió en que las autoridades esclarecerán el ataque, al que calificó como “un acto de violencia insensato”. Por su parte, la NFL confirmó que un empleado resultó gravemente herido y permanece hospitalizado en condición estable. Este ataque representa el tiroteo masivo número 254 en lo que va del año en Estados Unidos, de acuerdo con el Gun Violence Archive.