Un avión militar venezolano se estrelló el miércoles en la selva del estado Amazonas, dejando un saldo de siete personas muertas y tres sobrevivientes, entre ellos el capitán de la nave, según informó el Ministerio de Defensa de Venezuela.
El siniestro ocurrió a 14 kilómetros al este del aeropuerto de Puerto Ayacucho, capital del estado, mientras la aeronave Cessna C-208B cumplía una misión humanitaria: trasladar a miembros de la comunidad indígena yanomami hacia Parima B, un remoto poblado cercano a la frontera con Brasil.
De acuerdo con el comunicado oficial, el vuelo tenía como propósito llevar personal indígena y, en su trayecto de regreso, recoger materiales y equipos utilizados en las elecciones municipales celebradas el pasado domingo. La aeronave estaba adscrita al Grupo 9 de la Aviación, unidad especializada en la atención de comunidades indígenas y zonas de difícil acceso.
Entre los fallecidos se encuentra el copiloto de la nave. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si las víctimas restantes también pertenecían a la comunidad yanomami. Los sobrevivientes fueron trasladados a centros médicos cercanos, donde reciben atención especializada.
El Ministerio de Defensa anunció la apertura de una investigación para esclarecer las causas del accidente, mientras que brigadas de rescate y seguridad aérea se trasladaron al lugar del impacto para realizar labores de recuperación y análisis técnico.
Este hecho revive el recuerdo de otro accidente ocurrido en noviembre de 2022, cuando una aeronave del mismo modelo y escuadrón se precipitó durante un vuelo de entrenamiento, provocando la muerte de cinco oficiales.
El incidente pone de nuevo en foco los riesgos que enfrentan las operaciones aéreas en zonas selváticas de difícil acceso y el compromiso del Estado venezolano con el acompañamiento a comunidades indígenas.