Por Cindy Palencia

Roma se llena de fe y juventud en el Jubileo del Año Santo 2025

Miles de jóvenes de 146 países celebran su fe católica en el Vaticano, entre cantos, banderas y peregrinaciones

Roma vive días de fervor y alegría con la llegada de cientos de miles de jóvenes católicos que participan en el Jubileo de la Juventud, uno de los momentos más esperados del Año Santo 2025. La capital italiana se ha transformado en un mosaico cultural de himnos, colores y entusiasmo, con peregrinos provenientes de 146 países que confluyen en la Plaza de San Pedro del Vaticano. “Nunca he ido a un mundial, pero me siento en uno. Hay mucha energía, mucho ímpetu y muchas banderas”, compartió Sebastián, un joven colombiano, ante la imponente basílica.

La vía de la Conciliación se convirtió desde tempranas horas en un corredor de celebración. Catalina, también de Bogotá, expresó: “Me siento en casa, siento que todos estamos aquí con la misma vibra, con la misma fe, con el mismo amor”. Esta convivencia, unida por la espiritualidad, ha motivado a numerosos grupos a extender su viaje hasta Asís, ciudad natal de San Francisco y del beato Carlo Acutis, conocido como el “santo milenial”, cuya canonización está prevista para septiembre.

En medio de las actividades, los jóvenes corean: “Esta es la Juventud del papa”, celebrando al nuevo pontífice, a quien muchos consideran una figura cercana y contemporánea. Las banderas ondean al ritmo de cánticos en múltiples idiomas, mientras el espíritu de comunidad y esperanza se consolida como el eje del encuentro. El evento no solo representa un acto de fe, sino también un reflejo del dinamismo juvenil en la Iglesia.

Para muchos asistentes, la experiencia trasciende lo religioso: es también un momento de identidad y propósito. “Hemos venido a ver al papa y a mantener la Iglesia viva, llena de jóvenes”, compartió María, estudiante española. “Lo primero, conocer al papa de nuestra generación y quererlo”. En medio de esta fiesta espiritual, una pregunta resuena con fuerza: ¿cómo transformará esta juventud la Iglesia del futuro?