Por Cindy Palencia

Familias regresan a casa tras alerta de tsunami por sismo en Rusia

El terremoto de magnitud 8.8 provocó evacuaciones en varios países del Pacífico, pero no causó daños graves

Uno de los terremotos más potentes desde 1900 sacudió la península rusa de Kamchatka, activando una alerta de tsunami que puso en vilo a millones de personas en la cuenca del Pacífico. El sismo, de magnitud 8.8 y con epicentro a 126 km de Petropávlovsk-Kamchatski, desató evacuaciones masivas en países como Japón, Chile, México, Estados Unidos y Ecuador. Sin embargo, tras varias horas de incertidumbre, la mayoría de los países levantaron las advertencias sin registrar daños graves.

En Japón, cerca de dos millones de personas fueron evacuadas preventivamente, y en Chile se movilizó a 1.4 millones, en lo que se consideró la evacuación costera más grande en su historia reciente. Solo se reportó una víctima mortal en Japón, mientras intentaba escapar en automóvil. En otras regiones como las Islas Galápagos o la Isla de Pascua, los efectos del tsunami se redujeron a marejadas moderadas y alteraciones mínimas del nivel del mar, sin consecuencias materiales ni humanas.

La situación fue más crítica en las islas Kuriles, en Rusia, donde el puerto de Sévero-Kurilsk fue parcialmente inundado. Las autoridades rusas reportaron daños materiales y escenas de pánico, aunque sin víctimas fatales. Imágenes mostraron escombros y edificios arrastrados por el agua hasta 400 metros tierra adentro. Además, el volcán Klyuchevskoy entró en erupción poco después del sismo, aumentando la tensión en la región.

El Servicio Geológico de Estados Unidos clasificó el evento como uno de los diez terremotos más intensos desde inicios del siglo XX. Aunque el desastre no escaló a tragedia global, los expertos mantienen una alerta técnica por la posibilidad de réplicas mayores en los próximos días. Mientras tanto, las poblaciones costeras, aliviadas, regresan a sus hogares y a sus actividades tras una jornada marcada por el temor y la incertidumbre.