El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto para aumentar del 25 % al 35 % los aranceles a productos procedentes de Canadá que no estén amparados por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esta medida se tomó, según argumentó la Casa Blanca, debido a la supuesta falta de cooperación del gobierno canadiense en el combate al tráfico de fentanilo y otras sustancias ilegales, así como por represalias comerciales hacia productos estadounidenses.
El comunicado oficial destaca que organizaciones criminales mexicanas estarían utilizando territorio canadiense para establecer laboratorios de síntesis de fentanilo y nitazeno, lo que ha incrementado la presión sobre Ottawa. La decisión de Trump marca un giro más severo en su política comercial hacia el país vecino del norte, afectando especialmente al sector automotriz, de acero, aluminio y productos agrícolas.
En contraste, México logró evitar la imposición de nuevos aranceles gracias a una llamada entre Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, en la que ambas partes acordaron mantener las tarifas actuales durante un periodo de 90 días. Según lo informado por Washington, México se comprometió a eliminar de inmediato varias barreras no arancelarias que entorpecían el comercio bilateral, aunque no se especificaron cuáles.
Trump declaró que México “ha demostrado voluntad de cooperar” y que el entendimiento alcanzado permitirá continuar con las negociaciones hacia un nuevo pacto comercial. Durante este plazo, se suspenderá la aplicación de un arancel del 30 % que habría comenzado a regir el 1 de agosto.
La medida otorga un respiro a la economía mexicana, mientras que en Canadá, diversos sectores económicos se preparan para enfrentar el impacto del aumento de aranceles, en un entorno comercial cada vez más tenso conforme avanzan los preparativos para las elecciones presidenciales de 2026 en Estados Unidos.