La inflación general en México registró una desaceleración en octubre al ubicarse en 3.57% anual, una cifra inferior al 3.76% reportado en septiembre, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado refleja una baja sostenida en el costo de diversos productos del campo, entre ellos el aguacate, limón, naranja, jitomate, tomate verde y huevo, lo que contribuyó a moderar el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
Con esta cifra, la inflación se mantiene por cuarto mes consecutivo dentro del rango meta del Banco de México (Banxico), que es del 3% con un margen de variación de un punto porcentual. Sin embargo, pese a la mejora, el indicador acumula más de cinco años sin alcanzar plenamente el objetivo central del banco central.
Analistas financieros de Banamex advirtieron que la disminución podría ser temporal y estiman que el año podría cerrar con una tasa de 3.9%, mientras que la inflación subyacente —que excluye los bienes y servicios más volátiles— podría alcanzar 4.2%. También anticipan un repunte en los primeros meses de 2026 debido a posibles ajustes fiscales y presiones del entorno internacional.
El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas Ifigenia Martínez y Hernández destacó que el dato de octubre se ubicó por debajo del 3.8% previsto por la Secretaría de Hacienda, mientras que el ex presidente del Inegi, Julio Santaella, señaló que el comportamiento fue favorecido por la inflación no subyacente, particularmente por el descenso en precios agropecuarios.
En términos mensuales, el INPC aumentó 0.36%, impulsado principalmente por el alza en las tarifas eléctricas, el transporte aéreo y los servicios turísticos, aunque el avance fue menor al promedio histórico de los últimos 15 años. Este comportamiento refleja que, pese al alivio temporal en los precios, la estabilidad inflacionaria aún enfrenta desafíos estructurales que podrían incidir en el panorama económico del próximo año.