Una llamada ciudadana encendió las alertas la noche del martes y movilizó a elementos de la Guardia Civil de Soledad de Graciano Sánchez hasta el puente vehicular de Circuito Potosí Oriente, donde una menor de edad se encontraba en una situación que ponía en peligro su vida. La escena, marcada por la oscuridad y la lluvia, exigía una intervención inmediata y sensible.
El hecho ocurrió a la altura del fraccionamiento Estrellas de Oriente, cerca del rastro de la capital potosina. Al llegar, los oficiales identificaron a la joven en una condición crítica, por lo que priorizaron el diálogo directo y las técnicas de contención emocional para evitar que atentara contra su integridad, pese a las condiciones climáticas adversas que aumentaban el riesgo en la zona.
La intervención se desarrolló con cautela y enfoque humano, permitiendo que la menor desistiera de ponerse en peligro. Una vez asegurada la situación, se activaron los protocolos de protección correspondientes, enfocándose no solo en el resguardo físico, sino también en su estado emocional.
Tras ser estabilizada, la joven fue trasladada a la comandancia central, donde recibió apoyo psicológico inicial y se estableció contacto con sus familiares. El caso puso en relieve la importancia de la denuncia ciudadana y de una actuación policial que privilegie la prevención, el acompañamiento y la atención integral ante situaciones de riesgo.