El programa federal La Escuela es Nuestra se ha consolidado como una de las estrategias más importantes para el fortalecimiento de la educación pública en México, al priorizar la participación directa de las comunidades escolares y garantizar recursos para mejorar la infraestructura educativa, destacó el diputado José Roberto García Castillo, coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso del Estado.
El legislador subrayó que durante 2025 este programa benefició a miles de escuelas de educación básica y media superior en todo el país, con una inversión social cercana a los 24 mil millones de pesos, lo que permitió impactar de manera positiva a millones de estudiantes mediante mejoras en aulas, servicios básicos, equipamiento y espacios escolares.
De acuerdo con García Castillo, la proyección para 2026 contempla una ampliación significativa de la cobertura del programa, con una inversión estimada de 26 mil millones de pesos, lo que permitirá continuar atendiendo planteles que durante décadas enfrentaron rezagos, principalmente en comunidades rurales e indígenas.
El diputado señaló que en San Luis Potosí existen numerosas escuelas que requieren atención prioritaria, especialmente en las regiones del interior del estado, donde las condiciones de infraestructura representan un desafío constante para el desarrollo educativo. En este sentido, destacó que La Escuela es Nuestra promueve un esquema de justicia social, ya que los recursos llegan de forma directa y transparente a madres, padres de familia y docentes organizados, sin intermediarios y con un enfoque de corresponsabilidad comunitaria.
Añadió que el fortalecimiento de la educación forma parte de los ejes centrales de la agenda legislativa que se impulsa desde el Congreso del Estado, al considerar que la inversión educativa es una herramienta clave para reducir desigualdades y generar mejores oportunidades para niñas, niños y jóvenes potosinos.
Finalmente, García Castillo hizo un llamado a las comunidades escolares de San Luis Potosí a mantenerse atentas al calendario operativo del programa, el cual contempla, durante los primeros meses del año, la realización de asambleas escolares y, posteriormente, la entrega de tarjetas para la dispersión de los recursos, con el objetivo de que cada plantel defina de manera autónoma sus principales necesidades y prioridades.