Tras anunciarse que el ayuntamiento de Villa de Pozos trabaja en la instalación de un relleno sanitario para la disposición adecuada de los residuos sólidos de la población, la concejal alcaldesa, Martha Patricia Aradillas Aradillas, informó que hasta el momento se han detectado cuatro tiraderos clandestinos y de alto riesgo en el municipio.
Alejandro Leal Espinoza, director de Gestión Ambiental, explicó que debido a las condiciones del territorio -colindante con parques industriales- y a la suspensión del servicio de recolección de basura durante el año pasado, el problema de la disposición irregular de desechos se agravó considerablemente, extendiéndose incluso a zonas pobladas de comunidades en la periferia.
En ese sentido, Leal Espinoza subrayó que la situación requiere atención inmediata ante los riesgos que representa para la salud de los habitantes, particularmente por la presencia de materiales corrosivos, reactivos, explosivos y metales pesados que presuntamente son arrojados desde la Zona Industrial.
“Tenemos claramente identificado un sitio de disposición clandestino en la comunidad de Santa Rita y estamos en un proceso administrativo contra el propietario del predio”, destacó.
Precisó que este tiradero ilegal ha operado durante al menos 10 años y que, en coordinación con la Secretaría Estatal de Gestión Ambiental (Segam), se aplicarán sanciones severas tanto al responsable del terreno como a las empresas que han hecho uso del mismo.
En muchos de los casos, agregó, se trata de empresas pertenecientes al clúster automotriz, las cuales serán objeto de inspecciones tras ser identificadas mediante recibos, autopartes y otros residuos localizados en el lugar.
Por otra parte, respecto a los tiraderos destinados a residuos sólidos urbanos, el funcionario señaló que se han ido mitigando los daños mediante su clausura. No obstante, advirtió que entre las principales afectaciones se encuentran la emisión de contaminantes cancerígenos por incineración, así como filtraciones al suelo y a cuerpos de agua, lo que mantiene en alerta a las zonas habitadas ubicadas a un radio de dos a tres kilómetros de estos puntos.
Bajo ese contexto, finalmente las autoridades reiteraron que el proyecto del relleno sanitario será clave para frenar la proliferación de tiraderos clandestinos y reducir los riesgos ambientales y de salud pública.