Los tiraderos clandestinos dejaron de ser un problema invisible en Villa de Pozos. Autoridades estatales y municipales pusieron sobre la mesa un plan conjunto para localizar, atender y cerrar estos puntos de contaminación que deterioran el entorno y afectan directamente la vida cotidiana de las comunidades. El objetivo es claro: recuperar espacios públicos y frenar prácticas que normalizan el desorden ambiental.
La reunión, encabezada por la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental junto con áreas municipales de Ecología y Servicios, permitió trazar un mapa de zonas críticas y definir acciones inmediatas. Entre las medidas acordadas se encuentran recorridos de supervisión, sanciones administrativas y mecanismos preventivos para evitar que los tiraderos reaparezcan una vez intervenidos.
Este esfuerzo responde a una instrucción del gobernador Ricardo Gallardo Cardona de atender los problemas ambientales desde su raíz, entendiendo que la acumulación irregular de residuos no solo daña la imagen urbana, sino que representa un riesgo para la salud pública y el equilibrio ecológico de la región.
La coordinación entre niveles de gobierno busca generar resultados visibles y sostenibles. Más allá de limpiar terrenos, la apuesta es cambiar dinámicas sociales, promover entornos ordenados y enviar un mensaje claro: el cuidado del espacio común es una responsabilidad compartida y una condición básica para una mejor calidad de vida en Villa de Pozos.