La alerta encendida por la presencia de la mosca que origina el gusano barrenador en la región Huasteca llevó al Gobierno del Estado a mover ficha de inmediato. Lejos de esperar afectaciones mayores, se activó una respuesta preventiva en las cuatro regiones de San Luis Potosí, con especial énfasis en el sector pecuario y en las comunidades rurales más expuestas.
Como parte de esta reacción temprana, la campaña “Sin heridas no hay gusano” fue presentada en la zona Media, donde especialistas comenzaron labores de información y vigilancia directa. El eje central es simple pero contundente: detectar y atender cualquier lesión en animales antes de que se convierta en puerta de entrada para la plaga, reduciendo así riesgos sanitarios y económicos.
La estrategia se apoya en un trabajo técnico permanente encabezado por personal de Sanidad Animal de la Sedarh, en coordinación con el Comité Estatal de Sanidad Animal y el Senasica. Mientras se concreta la llegada de la solución biológica mediante insectos estériles, prevista entre junio y julio, se realizan revisiones diarias a ganado, mascotas y animales de traspatio en distintas zonas del estado.
El plan fue expuesto en Rioverde ante autoridades municipales y representantes de la Unión Ganadera, con el compromiso de extender la vigilancia a todos los tipos de ganado y brindar apoyo especial a personas en situación vulnerable. La respuesta busca contener el problema desde el territorio, reforzando la sanidad del campo potosino y la protección de quienes dependen de él para vivir.