Con el objetivo de fortalecer el derecho a la educación desde una perspectiva de igualdad sustantiva y derechos humanos, la diputada Jessica Gabriela López Torres presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Educación del Estado y a la Ley de Salud del Estado de San Luis Potosí, con la finalidad de incorporar la salud menstrual como un factor determinante en la trayectoria escolar de las estudiantes.
La propuesta plantea que la menstruación sea reconocida de manera formal dentro del sistema educativo, al considerar que este proceso biológico incide directamente en la asistencia a clases, el rendimiento académico y la permanencia escolar. En este sentido, la iniciativa busca que la salud menstrual forme parte de la educación sexual integral y reproductiva, así como de los criterios estatales que orientan los planes y programas educativos.
Uno de los puntos centrales de la reforma es el reconocimiento del derecho de las personas estudiantes a justificar inasistencias derivadas de padecimientos relacionados con la menstruación, siempre que exista una acreditación médica especializada. La iniciativa establece que dichas ausencias no deberán generar sanciones académicas ni disciplinarias, con el fin de evitar prácticas discriminatorias.
En el ámbito de la salud, la propuesta fortalece el marco normativo para que la menstruación sea abordada de manera explícita dentro de la información, orientación y atención en salud reproductiva, promoviendo la participación activa de las instituciones del sector salud en la formación y difusión de contenidos adecuados.
La diputada López Torres señaló que la menstruación ha sido históricamente invisibilizada y estigmatizada, lo que ha provocado desigualdades estructurales que afectan el ejercicio pleno del derecho a la educación. Subrayó que ignorar los efectos reales de la salud menstrual en la vida escolar perpetúa condiciones de discriminación que impactan principalmente a niñas y jóvenes.
Asimismo, explicó que la iniciativa se sustenta en evidencia médica y académica que demuestra que un número significativo de estudiantes experimenta síntomas severos durante su periodo menstrual, lo que las coloca ante la disyuntiva de asistir a clases en condiciones adversas o ausentarse con consecuencias institucionales.
La legisladora puntualizó que la propuesta no busca privilegios, sino ajustes razonables que garanticen una igualdad real, armonizando el derecho a la educación con el derecho a la salud y alineándose con los compromisos internacionales en materia de igualdad de género y educación inclusiva.
La iniciativa, respaldada también por integrantes de la organización Para Chicas A.C., propone modificaciones a diversos artículos de ambas leyes y fue turnada a las comisiones legislativas correspondientes para su análisis y dictamen.