Por Kenia Hernández

Fugas de gas, principal factor de riesgo en hogares potosinos

El comandante informó que se han registrado tres explosiones por acumulación de gas en lo que va del año, las cuales dejaron personas con quemaduras y daños materiales en viviendas.

En la zona metropolitana de San Luis Potosí se disparó el número de atenciones por fugas de gas, convirtiéndose en el principal factor de riesgo en accidentes domésticos, informó el comandante del Honorable Cuerpo de Bomberos, Adolfo Benavente Duque.

Tan solo en enero de 2026 se atendieron 189 servicios relacionados con fugas de gas, cifra que contrasta de manera significativa con los 43 incendios en casa habitación registrados hasta febrero. De acuerdo con el comandante, el riesgo por tanques o instalaciones de gas en mal estado es 340 por ciento mayor en comparación con los incendios domésticos.

Benavente Duque detalló que, durante los auxilios, los bomberos retiran más del 62 por ciento de los tanques revisados por encontrarse en malas condiciones, principalmente por falta de mantenimiento, presencia de óxido, abolladuras o fugas.

“Solo en un 10 por ciento de los casos, las empresas gaseras reponen el tanque porque ellas mismas lo surtieron. Pero para quienes acuden a estaciones de servicio a rellenarlos, representa una pérdida”, explicó.

El comandante informó que se han registrado tres explosiones por acumulación de gas en lo que va del año, las cuales dejaron personas con quemaduras y daños materiales en viviendas. Aunque no hay víctimas mortales, sí se reportaron afectaciones a mascotas y entre cuatro y cinco personas lesionadas por quemaduras.

Ante este panorama, exhortó a la población a revisar periódicamente sus tanques de gas y darles mantenimiento. Recomendó aplicar una mezcla de agua con jabón sobre el recipiente para detectar posibles fugas, ya que la formación de burbujas evidencia escapes del combustible.

También subrayó que los tanques deben colocarse en espacios cerrados pero ventilados, con instalaciones adecuadas, y evitar el uso de mangueras de plástico, pues con el tiempo y la exposición a la radiación solar se deterioran y aumentan el riesgo.

El comandante explicó que, tras la pandemia de Covid-19, se popularizó la práctica de acudir a plantas de carburación para surtir pequeñas cantidades de gas, lo que rompió la dinámica directa entre consumidor y empresa distribuidora, que anteriormente estaba obligada a verificar el estado del tanque al momento del suministro.

“Cada fin de semana las personas surten sus tanques sin una revisión apropiada. No ahorran, el precio es el mismo”, advirtió.

Si bien el problema comenzó a gestarse durante la contingencia sanitaria, se agravó en 2025, año en el que se registraron mil 800 servicios por fugas de gas.

Finalmente, Benavente Duque hizo un llamado tanto a la ciudadanía como a las compañías gaseras para establecer políticas que garanticen el manejo seguro del combustible. “Es muy importante que la gente vea por su seguridad porque la incidencia es muy alta”, concluyó.