México enfrenta el desafío de transformar su fortaleza industrial y académica en desarrollo tecnológico propio. El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2026 le otorgó 52 puntos de 100, con lo que se posicionó en el octavo lugar de América Latina, dentro del grupo de países adoptantes de esta tecnología.
El estudio, elaborado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, ubicó por encima a Chile, Brasil, Uruguay, Colombia, Costa Rica, Argentina y Perú. Aunque México alcanzó la máxima puntuación en sofisticación productiva, el resultado general evidencia dificultades para traducir sus capacidades manufactureras en innovación.
Uno de los principales activos del país es la preparación de especialistas: cuenta con 63 maestrías y 21 doctorados vinculados con inteligencia artificial, la mayor oferta regional en estos niveles. Sin embargo, el informe advierte que parte del talento no se incorpora a investigación y desarrollo, o busca oportunidades laborales fuera del país.
La infraestructura digital también limita el avance. México obtuvo 49.6 puntos en factores habilitantes, con retos en conectividad de alta velocidad, redes 5G, supercómputo y centros de datos.
En materia de inversión, el financiamiento privado acumulado para emprendimientos e innovación relacionados con IA llegó a mil 223 millones de dólares durante la última década. La cifra quedó por debajo de Brasil, con 7 mil 775 millones, y Chile, con mil 668 millones.
La adopción empresarial mantiene una brecha significativa: 27.6 por ciento de las grandes compañías utiliza inteligencia artificial, frente a apenas 6.8 por ciento de las pequeñas y medianas empresas.
El índice señala además la falta de una estrategia nacional articulada y de reglas claras para impulsar el sector. Fortalecer infraestructura, inversión e investigación será clave para que México aproveche su capacidad industrial y académica y mejore su posición regional.