Durante años, la calle Insurgentes fue sinónimo de drenajes colapsados, poca iluminación y tránsito complicado para quienes viven en la colonia Rancho la Libertad. Esa postal comenzó a cambiar con la inauguración de la obra encabezada por la presidenta concejal de Villa de Pozos, Paty Aradillas, una intervención urbana que impacta de manera directa e indirecta a más de seis mil personas.
Más allá del corte de listón, la obra representa una respuesta a una demanda que se acumuló por generaciones. La presidenta concejal subrayó que la rehabilitación atiende una necesidad elemental para la vida cotidiana, al resolver fallas estructurales que afectaban la salud, la seguridad y la tranquilidad de las familias que transitan y habitan la zona.
Con una inversión cercana a los siete millones de pesos, los trabajos incluyeron la renovación total de las redes de agua potable y drenaje sanitario, la construcción de guarniciones, nueva señalización vial y la modernización del alumbrado público con luminarias LED, lo que mejora la visibilidad nocturna y reduce el consumo energético.
Para las y los vecinos, el cambio se mide en hechos concretos. Evangelina Guerrero Muñoz, habitante de la colonia, señaló que la rehabilitación de Insurgentes salda una deuda histórica con la comunidad y devuelve condiciones dignas a una vialidad que hoy ofrece mayor seguridad, mejor movilidad y una calidad de vida largamente esperada.